Comprimir imágenes

Reduce el tamaño de tus imágenes para el correo, la web y las subidas: alcanza un tamaño objetivo sin arruinar la calidad de forma visible.

La compresión es una negociación entre el tamaño del archivo y la calidad visible, y la respuesta correcta depende por completo de dónde vaya a usarse la imagen. Una imagen destacada en una página web puede perder detalles que nadie va a notar; una foto que vas a imprimir no puede. Un adjunto de correo tiene un límite de tamaño estricto; una pieza de portafolio tiene un mínimo de calidad. Las guías de aquí tratan la compresión como esa negociación, y no como un simple botón de “reducir”.

Todas funcionan con el compresor de EditItAll, que vuelve a codificar las imágenes con códecs de nivel profesional directamente en tu dispositivo (sin subidas, sin marca de agua, sin límite de archivos), y cubren las dos preguntas que la gente realmente tiene. La primera es “cómo llego a un tamaño concreto”, como reducir una foto de 12 MB por debajo de un límite de subida de 5 MB, lo cual consiste en elegir con criterio un formato y un nivel de calidad. La segunda es “cómo la reduzco sin que se note claramente peor”, lo cual consiste en entender qué sacrifica cada formato: JPEG descarta color fino y detalle de alta frecuencia, PNG se mantiene sin pérdida pero solo reduce bien los gráficos de color plano, y los formatos modernos como WebP y AVIF suelen superar a ambos con la misma calidad visible.

Como todo ocurre en local, puedes comprimir una carpeta entera de imágenes sin que ninguna salga de tu equipo, que es tanto el sentido de esta herramienta como el de estas guías.

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